Sobre la literatura fantástica

fantasia-3

Por Patricia Ballén

(Publicado en el Blog Estudios Lacanianos Ecuador el 25 de octubre de 2012)

La literatura fantástica, a partir de su trabajo con el lenguaje, marca, muestra y se interna en puntos de extrañeza en la realidad que permiten un abordaje de lo real; es decir que se constituye en un poro de paso a una realidad otra, que permite el tratamiento de un dispositivo, dependiendo de la decisión subjetiva del que a ella se aproxima. Al decir literatura fantástica me refiero a esa literatura que se plantea como la realización de un imposible: la coexistencia de órdenes inconciliables. La proposición que desencadena el imaginario del fantástico sería: ¿qué sucedería si, de manera circunstancial, el mundo real fuera distinto sin dejar de ser lo que es?

A partir de esta cualidad, la literatura fantástica trabaja el dispositivo del lenguaje, marcando su ambigüedad. Freud constata esta ambigüedad en la palabra siniestro, y no es casual que lo haya hecho a partir de un cuento de literatura fantástica, “El hombre de arena” de Hoffmann, y de una investigación semántica del término: Siniestro es “algo familiar, íntimo” y es también “algo extraño, inquietante”. La conjunción de estos significados es la extimidad: Lo más íntimo que es a la vez lo más extraño; es la extimidad la que mantiene la alteridad radical del lenguaje; no se trata de una contradicción o de la presencia de opuestos, sino de la experiencia de algo que es y a la vez no es alguna cosa, es eso pero a la vez no es eso. Baudrillard afirma que hay un duelo entre el lenguaje y el sentido, entre el lenguaje y el que habla; señala que el lenguaje tiene algo de irreductible a la articulación, al sentido, y esto hace que el lenguaje sea otro aparte del sujeto, que el lenguaje sea éxtimo al sujeto.

Lo siniestro como “lo extraño, lo inquietante” anuncia el abordaje de un imposible, de un real en esta literatura que es la coexistencia de órdenes inconciliables, como ya se mencionó, y es así como paralelamente, al mismo tiempo que trabaja el dispositivo del lenguaje, trabaja el dispositivo de la realidad. Recurriremos a la literatura misma para ilustrar este punto, el cuento “El jardín de senderos que se bifurcan” de Jorge Luis Borges. Este autor realiza ese imposible en una novela que es una red creciente de tiempos divergentes, convergentes y paralelos que abarca todas las posibilidades; creciente porque cada uno de esos tiempos se bifurca al infinito. En algunos momentos los tiempos convergen y los personajes se encuentran, en otros divergen y los personajes no se encuentran, o simplemente se ignoran; pueden ser amigos en un tiempo y enemigos en otro, o ambas cosas al mismo tiempo; y todos los desenlaces y alternativas son posibles: Por ejemplo, Fang tiene un secreto; un desconocido llama a su puerta; Fang resuelve matarlo. Naturalmente hay varios desenlaces posibles: Fang puede matar al intruso, el intruso puede matar a Fang, ambos pueden salvarse, ambos pueden morir, etc.; en esta novela todos los desenlaces ocurren. Como vemos, estos órdenes son inconciliables y se definen a partir del tiempo y el lenguaje, sobre todo. Pero, aunque son inconciliables, es posible entretejerlos en una red de lenguaje; de forma más amplia, según Michel Foucault, se trata de establecer una relación que no sea del orden de la semejanza o de la sustitución, sino de la diferencia y la simultaneidad. Por supuesto, todo esto es un hecho de lenguaje, no “existe” pero es; precisamente, Michel Foucault define lo ficticio como “la nervadura verbal de lo que no existe tal cual es”. Es así como el lenguaje abandona la intención de re-presentar la realidad y se convierte en una experiencia.

Es que el lenguaje de la literatura fantástica asume explícitamente el vacío que constituye a las cosas, declarando abiertamente que la realidad es una ilusión y que existe una realidad otra. Uno de los personajes de Arthur Machen dice: “Mira a tu alrededor, Clarke. Puedes ver la montaña y una colina tras otra, cual olas en el mar; bosques y huertas, campos repletos de trigo maduro y prados que llegan hasta los cañaverales del río. Puedes verme aquí a tu lado y oír mi voz. Pero todas esas cosas… sí, desde esa estrella que acaba de brillar en el cielo hasta el suelo firme que pisamos no son más que sueños y sombras que ocultan a nuestros ojos el mundo real. Existe un mundo real pero está más allá de esta magia y de esta visión, como detrás de un velo. Puedes pensar que todo esto es extraño, pero es verdad”. Entonces hay una especie de más allá de la realidad precedida por una sensación de extrañeza, y algo más que señala el escritor Howard Lovecraft, “el último paso de la desilusión: el comprender que el total conocimiento y la verdad carecen, en sí mismos, de valor”. El mismo Lovecraft añade que así se consigue un arte vivo, “no por pretender que sea real, sino por exaltar la cualidad de irreal, y por patinar a todo su universo onírico con un delicado pesimismo, contemplando a la vida como una serie de imágenes sin sentido”.

La literatura fantástica crea o proyecta un espacio de otredad y atravesamiento de un dispositivo, pero se precisa la decisión subjetiva del lector para internarse en lo extraño, en lo desconocido y mirarlo de frente. El sujeto lector pasa por esta experiencia de ir más allá del velo, una experiencia inquietante porque tal es el objetivo, inquietar al lector, hacerlo ver, hacerlo pasar por lo anormal, y de este paso ya no retornará igual.

Mi intención fue proponer que la literatura fantástica puede convertirse en un paso a una realidad otra, yendo detrás de lo real asumiendo el vacío del lenguaje y su ambigüedad, liberándolo en una experiencia sin sentido. La señal de otredad son los puntos de siniestro o de extrañeza puesto que, como afirma Jean Baudrillard, “en una extrañeza a fin de cuentas ininteligible: ahí está el secreto de la singularidad del acontecimiento del otro”, y además la extrañeza es el sentimiento lógico ante la irreductibilidad del otro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s